Con quedar tieso de cabeza y alma
con tallos de tu talle sobre mi espalda
con algo del ramo de tu pellejo
con sudar para tu sed desquiciada
con florecer siempre por ser bien germinado
con superar encuentros mal logrados.
Con entender sobre la entrada de tu escondite
con colores punzantes al olvido,
con no ofrecerte en ninguna subasta
con algo de esto me planto en basta.